Cómo plantar chago, mauka o miso: Guía de cuidados

Chago o mauka

Te interesa el chago.

Pues déjame decirte que a mí también. 🙂

Me he planteado varias preguntas acerca de este tubérculo…

¿Qué es?

¿Cómo plantarlo?

¿Cuáles son sus propiedades?

Y las respuestas son de lo más interesantes.

La verdad que el chago es de los ejemplos de tubérculos menos conocidos, así que si quieres aprender más sobre esta planta te recomiendo leer esta guía útil de Gracias Naturaleza hasta el final.

Antes de nada: ¿Qué es el chago, la mauka o el miso?

Verás, estos tres son diferentes nombres para designar a un mismo tubérculo (Mirabilis expansa), originario de los Andes, normalmente cultivado en zonas con abundante frío y viento. Es decir, chago, mauka y miso significan lo mismo.

En este sentido, destaca por ser una planta con una raíz altamente resistente (de color blanco y amarillo), que llega a alcanzar hasta los 10 centímetros de diámetro, tras dos años de maduración.

Se cultiva principalmente en la región andina, como era de esperar.

Pero ojo, que las características de este tubérculo son bastante sorprendentes.

Aquí abajo te las cuento.

Características de este singular tubérculo

No es raro que el chago, mauka o miso supere el metro de altura y en lo que respecta a su peso, llega a alcanzar los 50.000 kilogramos por hectárea; además, contiene entre 134 y 162 calorías, así como 25,4 gramos de carbohidratos, 2,29 gramos de proteína y 1,85 gramos de fibra dietética.

Aparte de ser realmente vigorosa frente a enfermedades de cualquier tipo, es comestible en todas sus partes, normalmente servidas tras un período medio de cocción y tras las medidas de seguridad apropiadas.

Pero si estás aquí es probablemente porque quieres PLANTAR este tubérculo.

Pues bien, sigue leyendo porque eso es precisamente lo que aprenderás a continuación.

¿Cómo plantar miso correctamente?

Para su cultivo, puede emplearse tanto un trozo de la raíz como la propia semilla aunque, en este último caso, tardaría hasta dos años en alcanzar la maduración plena.

Se aconsejan también suelos con un buen drenaje, muy luminosos y no demasiado húmedos, además de con un pH de entre 6 y 7, y unas lluvias mínimas de 500 milímetros anuales.

El éxito estriba en plantarlo en más de una pulgada de profundidad…

Y aunque se dice que existen hasta treinta variedades de la planta, el método para plantar chago es siempre el mismo.

Clima ideal para el cultivo: ¿Merece la pena cultivar chago en tu región?

La planta tolera muy bien los climas templados (y hasta fríos) y resulta muy resistente tanto a heladas (e incluso a granizadas) como a sequías prolongadas.

Así que sí, es un tubérculo bastante resistente.

Requiere también de poca agua, por lo que resulta habitual plantarse en suelos con buena retención de líquidos.

Asimismo, se prefiere aquellos con una buena sedimentación orgánica. El primer deshierbo se realiza dos meses después de la siembra y un segundo, a los cuatro.

Propiedades nutricionales del chago

La planta es consumida tanto por personas como por animales y destaca especialmente por su alto contenido en calcio, servida en ensaladas o tras una ligera cocción.

Asimismo, aporta un alto contenido nutricional a la dieta, además de ser fuertemente astringente; por tanto, huesos y piel son las partes del cuerpo donde más se notan sus efectos beneficiosos. Además, se encarga de aumentar los niveles de energía del cuerpo, mejora la función intestinal, evita los calambres musculares y cuida la salud cardíaca.

Origen de la planta

Su procedencia y primeros usos se remontan al florecimiento del Imperio inca aunque no fue hasta la década de los sesenta que fue descrita por primera vez dentro de una comunidad rural.

Los principales países donde se cultiva chago o miso son Bolivia, Perú o Ecuador, tres áreas diferentes por las que se expandieron los incas, que tenían la costumbre de trasplantar cultivos a lo largo de todo su amplio territorio.

En la actualidad, se planta en países tales como Argentina.

A muchas personas les interesa porque tiene un sabor francamente interesante, así que el chago puede usarse bastante en el ámbito de la cocina y gastronomía.

Sabor del miso y cómo cocinarlo

Cuando se cocina el chago o miso, se tiende a cortar en trozos, para después pelarlos y hervirlos durante una hora.

Y escucha esto:

Las raíces, por su parte, se exponen al sol, para concentrar todos los azúcares naturales, y se sirven como acompañantes de carne y pescado, o en sopas y guisos.

Por este motivo, también resultan muy populares en los postres, con azúcar y miel, así como en refrescos y harinas. Como ves, este tubérculo nos ofrece bastante sorpresas.

Las hojas también pueden consumirse, pero algunas personas las pueden encontrar un tanto agrias.

Conclusiones sobre plantar chago

Como ves, este tubérculo con tres nombres es muy interesante, si bien es también de los más desconocidos.

Desde luego, queda claro que es una planta bastante resistente, y que por tanto no tiene un cultivo particularmente difícil, lo cual lo hace atractivo tanto para uso personal como para vender, o bien para usar en cocina por su curioso sabor.

Mira esto, tus tubérculos lo agradecerán…

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Un abrazo enorme y hasta la próxima,

-Mario Angulo

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