Así que te interesa la grosella blanca.
Y quieres saber:
- ¿Qué es exactamente?
- ¿Cuáles son sus propiedades?
- ¿Cómo cultivarla?
Pues perfecto, porque en esta guía de Gracias Naturaleza te cuento todo eso y más.
Al final de la guía es donde te hablo sobre los cuidados concretos de la planta.
Pero antes de eso, es crucial que comprendas cuáles son las características básicas y propiedades de la grosella blanca.
¡Vamos a ello!
Características básicas de la grosella blanca
Las grosellas blancas son una variedad de la especie Ribes rubrum. Son un tipo de frutos provenientes de arbustos que pueden llegar a alcanzar los 2 metros de altura. Se desarrollan bien en climas fríos y en diversas condiciones de suelo. Su sabor algo ácido es ideal para mermeladas.
Además, recuerda esto:
Estos arbustos pierden sus hojas durante el invierno, así que son de hoja caduca.
Otra característica importante de las grosellas es que son autofértiles, es decir…
Que pueden ser polinizadas por sí mismas de forma exitosa, por lo que no necesitas tener más de una planta para conseguir su fructificación. Su floración se da desde finales de invierno hasta inicios de la primavera y resiste hasta los -5 ºC.
Además, las grosellas blancas carecen de color, a diferencia de lo que ocurre en otras variedades de grosella amarilla, roja, verde, etc.
Por esa razón se llaman así.
Por ejemplo, fíjate en esta foto:

¿Ves como tienen una apariencia blanquecina, casi trasparente? Realmente es curioso.
Aún así, te irá bien saber que hay diferentes tipos de grosellas.
Los más básicos te los cuento en la siguiente sección…
Tipos generales de grosellas
Además de las grosellas blancas, has de conocer los principales tipos de grosellas que existen, que son los siguientes:
- Grosella espinosa: También llamada agrazón, uva crispa o uva espina. Es una baya que puede ser de color blanca, roja, verde o amarilla. El sabor de esta variedad rara vez es suficientemente dulce como para que puedas consumirla cruda. Suelen emplearse como guarnición de carnes y pescados, o bien en mermeladas y tartas. Es un fruto rico en vitamina C y pueden llegar a conservarse en perfecto estado hasta tres semanas en el frigorífico.
- Grosella roja: Son frutas redondas de color rojo, como indica su nombre. Estas bayas sí que las puedes consumir crudas, aunque su sabor agridulce lo convierte en el alimento ideal para elaborar mermeladas, batidos o helados. También es rica en vitaminas y minerales.
Sin embargo, mucho cuidado…
Hasta ahora te he hablado de las grosellas desde el punto de vista botánico y de la gastronomía.
Pero resulta que hay muchas personas a las que les interesan por otras razones. ¿A qué me refiero? Pues a sus propiedades medicinales.
¿Quieres saber más? Sigue leyendo.
Propiedades de la grosella blanca
La grosella blanca destaca por la gran cantidad de vitaminas que contiene. Por un lado, su alto contenido en ácido ascórbico la convierte en un aliado perfecto para fortalecer el sistema inmunológico y luchar contra radicales libres. Su contenido en tocoferol también actúa como antioxidante, y ayuda a acelerar la circulación sanguínea.
¿Y lo mejor de todo?
Las bayas de estos frutos son ricas en pectina, sustancia que ayuda a eliminar productos tóxicos del organismo restaurando el microbioma en tu sistema digestivo.
Esto del microbioma es muy interesante, porque en el pasado se pensaba que todos los microorganismos eran malos. Hoy en día se sabe que nuestros sistemas digestivos están llenos de bacterias que cumplen papeles beneficiosos.
De hecho, sin ellas no podríamos vivir.
Sustancias como la pectina (entre otras) ayudan a alimentar estas bacterias.
Es lo que se conoce como prebiótico… que no es lo mismo que probiótico.
Sea como sea, las grosellas blancas también contienen en general poca cantidad de grasas, por lo que son un compañero perfecto para aquellas personas que quieren llevar una dieta con poca grasa.
Tampoco tienen muchos carbohidratos ni azúcar, con lo que igualmente podrían encajar con moderación en una dieta baja en carbohidratos (que cada vez están más a la orden del día).
De hecho, te diré lo siguiente:
Las grosellas no son perjudiciales para aquellas personas que aumentan de peso con facilidad, porque cada 100 gramos de este fruto únicamente contienen unas 42 kcal.
¡Bastante poquito!
Cultivo y cuidados de la grosella blanca
Esto te alegrará:
Cultivar este tipo de fruto no resulta complicado, pese al aspecto delicado de sus frutos.
- Multiplicación: Por esquejes, división de matas o vástagos enraizados.
- Luz solar: Sirve tanto plantar el arbusto a la luz del sol como en lugares de semisombra.
- Clima: Crecen de manera silvestre en zonas algo frescas y húmedas, pero son bastante resilientes también a algo de calor. Resisten las heladas.
- Suelo: No son demasiado exigentes pero les van mejor los suelos húmedos, ligeramente ácidos, y ricos en materia orgánica.
- Riego: Necesitan riego moderado o abundante, sobre todo en primavera, mientras que en invierno basta con regar lo suficiente como para mantener la humedad.
- Poda: Se realiza en otoño o invierno para quitar ramas secas o para mejorar la aireación en el arbusto, ayudando a prevenir enfermedades fúngicas (por hongos).
- Enfermedades: La grosella puede verse afectada sobre todo por hongos como la antracnosis (Pseudopeziza ribis). Notarás estas enfermedades porque aparecen manchas en las hojas y estas se acaban cayendo.
- Cosecha: Si quieres recolectar frutos maduros podrás hacerlo desde junio, más concretamente desde mediados de junio.
Este es el resumen.
Los detalles te los explico en los siguientes apartados.
Propagación básica de la grosella blanca
La grosella blanca es una planta que puedes propagar por esquejes, y también por vástagos enraizando o por división de matas.
La plantación se hace en otoño. Conviene que sea en un lugar protegido de vientos fuertes.

Además, si realiza el cultivo en un jardín resulta recomendable dejar un espacio suficiente como para poder pasar entre los arbustos o bien cultivarlos como especímenes independientes.
¿Cómo plantar grosellas en 4 pasos?
Estos son los pasos a seguir para plantar grosella:
- Antes de realizar la plantación puedes remojar las raíces de los groselleros en agua.
- A continuación, te toca excavar un hoyo que sea lo suficientemente profundo como para que quepa el contenedor de la planta.
- El siguiente paso consiste en colocar los arbustos en los agujeros, igualando la tierra en los alrededores de los mismos.
- Después riegas bien y cubres el suelo con algún tipo de mantillo como agujas de pino, paja o corteza desmenuzada.
Advertencias al plantar grosellas en macetas
En el caso de que la plantación se realice en macetas, es muy recomendable emplear una mezcla de compost orgánico rico en tierra vegetal y grano.
Además, MUCHO ojo:
¡Es necesario emplear recipientes que drenen bien!
Así conseguirás evitar encharcamientos.
Y de nuevo te digo que si plantas grosella en maceta, la grosella debe plantarse en el medio del contenedor, y después regar bien y cubrir posteriormente con serrín, paja, corteza de árbol, o cualquier otro material que haga de mulching.
¿Las grosellas crecen mejor en condiciones de sol o sombra?
Como regla general, las grosellas son plantas que pueden ser cultivadas tanto a la sombra como el sol.
Por ejemplo…
Para conseguir groselleros sanos puedes situarlos en tu huerto o jardín de manera que estos arbustos reciban sol por la mañana y sombra por la tarde.
Abonado y otros cuidados de la planta
Otro consejillo es que durante la primavera resulta adecuado aportar algo de fertilizantes líquidos a tus plantas, a veces se recomienda rociar la base de las plantas con cenizas de madera. Es opcional
No son plantas que necesiten de grandes cantidades de alimento, con aplicar un poco de alimentos cítricos durante la primavera es suficiente.
¿Cómo cosechar y almacenar la grosella blanca?
Es fácil.
La fruta se suele cosechar cortando los tallos de los racimos, y esto lo puedes hacer a principios o mediados de junio.
En esta imagen puedes ver un racimo de grosella blanca:

Hago énfasis en esto de los racimos porque la uva crispa (grosella espinosa) no crece en racimos, y esa es una diferencia determinante entre las dos.
Además, cuanto más tarde las coseches más maduras estarán tus grosellas blancas.
Por otro lado, no es aconsejable almacenarlas frescas porque se ponen malas enseguida.
Lo que tienes que hacer es consumirlas frescas, utilizarlas de inmediato para preparar conservas o mermeladas, o bien guardarlas refrigeradas (durante un máximo recomendado de tres semanas).
¡Buen provecho!
Conclusiones sobre las grosellas blancas
En conclusión, la grosella blanca es una genial variedad de grosella por su tamaño, llamativa ausencia de color, sabor más dulce que el habitual en la especie y facilidad de cultivo.
¡No caigas en estos errores!
Vamos a ver. Si has llegado al final de este artículo, es porque DE VERDAD te importa la salud de tus frutales.
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¡Te prometo que te será super útil!
Un abrazo enorme y hasta la próxima,
-Mario Angulo
Hola, me llamo Mario y soy un entusiasta de la jardinería y horticultura. También me encantan los animales y el aire libre. Como creador de Gracias Naturaleza, te ayudo a tomarte un descanso del mundo moderno, para vivir una vida más natural y en definitiva más feliz.

Me parece muy bueno y útil todo lo dicho sobre el cultivo de las grosellas blancas.Yo también soy un entusiasta del cultivo de este árbol y esto me ha servido de mucho para mejorar mis plantas.
Hola Olver Luis, me alegro mucho de que el artículo te haya servido para mejorar tus plantas. Muchas gracias y un saludo.