¡Te presento al durillo!
Un arbusto muy durillo, fuerte y resistente. 🙂
Pero también muy hermosillo, por sus hojas, sus flores y sus frutos.
Por eso es tan habitual en parques y jardines.
Y en este artículo de Gracias Naturaleza lo conocerás en detalle, junto a sus características, distribución y usos, así como los pocos cuidados que necesita para lucir estupendamente.
Sin más rollos, vamos con el durillo.
Características del durillo, un arbusto de hojas «durillas»
El durillo (Viburnum tinus) es un arbusto o pequeño arbolito de hoja perenne y coriácea, perteneciente a la familia de las adoxáceas, con distribución natural en la zona mediterránea y amplio uso en jardinería.
Es conocido también por muchos otros nombres como viburno, laurel salvaje, laurentino, marfull, etc.
Pertenece al mismo género que el mundillo (Viburnum opulus) y la lantana (Viburnum lantana), aunque son diferentes en casi todos los aspectos.

El durillo es arbusto o pequeño árbol muy ramificado desde la base, que puede crecer bastante, hasta los 3 metros de altura.
Estas son las características del durillo:
- Hojas: Sus hojas son simples de corto peciolo y salen en disposición opuesta (por pares una enfrente de otra). Son perennes y coriáceas, con forma elíptica y puntiaguda, margen entero, de color verde oscuro brillante en el haz más claro en el envés, con un poco de pilosidad en el nervio central de la cara inferior.
- Flores: Florece al final del invierno en inflorescencias en umbela (todos los pedúnculos salen del mismo punto y las flores están en el mismo plano) compuesta (umbela de umbelas). Primero son unos botones de color rosado que se convierten en unas florecillas de forma acampanada con 5 pétalos redondeados de color blanco y 5 estambres, también blancos, que sobresalen de la corola. No son olorosas.
- Frutos: Las flores dan origen en verano a los frutos, unas drupas (fruto carnoso con un hueso en el interior) de forma ovoide y color azul oscuro eléctrico cuando están maduras en otoño. Son tóxicos para las personas pero sirven de alimento a las aves.
Aunque tenemos la idea del típico arbusto que adorna nuestros jardines, primero fue un arbusto silvestre. Y lo sigue siendo en muchas zonas.
Distribución natural del durillo en España
En España está presente en muchas provincias, especialmente en aquellos con inviernos no demasiado rigurosos como las de la zona mediterránea, incluidas las Islas Baleares.
Pero necesita un mínimo de 350 mm de precipitaciones anuales. Por lo que al durillo silvestre le gusta vivir en barrancos frescos y húmedos, a la sombra de encinas y alcornoques.

Y también en la maquia, típico ecosistema mediterráneo formado por árboles dispersos de hoja perenne como el madroño y el algarrobo, y arbustos como la jara y el lentisco.
En las islas occidentales del archipiélago canario, en el húmedo ecosistema de la laurisilva habita la subespecie rigidum, que allí se conoce como follao, un especie endémica de la zona.
El durillo, un arbusto mediterráneo
Además de estar perfectamente adaptado al clima mediterráneo, tiene otra virtudes que le dan un gran valor ecológico.
Ya sabes que en los veranos del área mediterránea son frecuentes, por desgracia, los incendios forestales, ya sea por causas naturalezas o por la acción humana.

Pues el durillo, como otras plantas propias de estos ecosistemas, es capaz de rebrotar después de un fuego.
También tiene una gran resistencia a la habitual sequía estival. Aunque muestre un aspecto decaído, cuando vuelve a recibir agua se recupera y vuelve a lucir su mejor cara.
El durillo, un arbusto ideal para el jardín
El durillo es uno de los arbustos más utilizados en jardines por sus grandes cualidades.
Primero por la estética….
Más que nada por sus hojas de color verde oscuro brillante que mantiene todo el año, por cubrirse primero de inflorescencias blancas y después de ramilletes de frutos de color azul metalizado, luce de maravilla en cualquier jardín.
¡Especialmente como arbusto aislado con forma de bola!

Pero resulta que el durillo tiene aún más virtudes.
El durillo es un arbusto muy «duro». Resiste perfectamente las altas temperaturas, se desarrolla tanto al sol como a la sombra, y se adapta a cualquier tipo suelo.
Otro punto importante en un jardín:
Admite los recortes sin problemas, para que puedas darle la forma que desees.
Y además, también puedes cultivarlo en maceta. Cuanto más grande sea, más se podrá desarrollar tu durillo.
Cuidados del durillo, un arbusto fácil de cuidar para cualquier nivel de jardinero
El durillo un arbusto fuerte y resistente, super fácil de cuidar.
Estos son los cuidados básicos del durillo:
- Clima: Aguanta el calor y el frío, soportando las heladas siempre que no sean muy intensas ni prolongadas.
- Suelo: Lo único importante es que tenga buen drenaje para que no se produzcan encharcamientos. Por esto los suelos arcillosos no son los que mejor le van. Puede desarrollarse en suelos secos y calizos, aunque prefiere que sea fresco, profundo y fértil.
- Exposición: Debes ponerlo en una zona luminosa, mejor en semisombra pero también a pleno sol. Si lo colocas en una zona oscura, puede tener problemas con los hongos.
- Riego: No te pases con el riego, mejor quedarse un poco cortos que pasarse. Fuera del periodo estival no requiere prácticamente que lo riegues.
- Abono: No lo necesita pero le vendrá bien que le aportes en primavera un poco de fertilizante para plantas mediterráneas, o abono líquido en primavera y verano si lo tienes en maceta. Siempre en poca cantidad porque los excesos de abono no le sientan bien al durillo.
- Poda: Admite bien las podas y los recortes. Para las podas más intensas, espera a hacerlo después de la floración.
Ya ves que más fáciles no pueden ser.
Reproducción del durillo, muy sencilla por esquejes o acodo
La reproducción del durillo por esquejes es sencilla y da buenos resultados.
Además, si tienes éxito conseguirás un ejemplar con las mismas características genéticas que el arbusto donante.
Puedes hacerlo tanto con ramas semileñosas en primavera como leñosas en otoño. Utiliza las ramas cortadas de la poda si tienes disponibles.
Para aumentar todavía más las posibilidades de éxito, impregna los esquejes con hormonas de enraizamiento.
También funciona la reproducción por acodo, enterrando una parte de una rama baja (sin desprenderla) hasta que eche raíces. Una vez enraizada, ya podrás separar la rama y tener tu nuevo durillo. Para para esto tendrás que esperar alrededor de un año.
La reproducción por semillas no te la recomiendo para nada en el durillo, porque necesita de un proceso de estratificación cálida de dos meses más otro de estratificación en frío de otros dos meses antes de sembrar las semillas.
Plagas y enfermedades del durillo, prácticamente inmune a ellas
Es raro que un durillo sufra el ataque de plagas de insectos o infecciones de hongos.
En condiciones de exceso de humedad por mal drenaje o de falta de luz, sí que puede padecer oídio, una enfermedad fúngica cuyos síntomas son una capa algodonosa de color ceniza.
Tampoco se libra de los pulgones, esos pequeños insectos chupadores de savia tan habituales en huertos y jardines, aunque fáciles de combatir con algún remedio natural como el jabón potásico o el aceite de Neem.

Y oye, ahora que llegamos al fin de este artículo, déjame preguntarte:
¿Te ha ayudado este artículo sobre arbustos?
Si es así, te pido que lo compartas porque así me ayudas a traer más personas como tú a Gracias Naturaleza. Lo aprecio mucho.
Aparte, quiero que sepas que actualmente tengo a tu disposición un ebook totalmente gratuito. Se llama «10 Errores a evitar en tu huerto o jardín». Aquí tienes un enlace de descarga:
10 Errores a evitar en tu huerto o jardín.
Un abrazo enorme y hasta la próxima,
-Mario Angulo
Hola, me llamo Mario y soy un entusiasta de la jardinería y horticultura. También me encantan los animales y el aire libre. Como creador de Gracias Naturaleza, te ayudo a tomarte un descanso del mundo moderno, para vivir una vida más natural y en definitiva más feliz.
