Extractos Vegetales: Qué son, Tipos y Lista con los mejores

Extractos vegetales

Mira.

Voy a ser sincero.

Ya tengo un artículo sobre este tema.

Pero NECESITABA escribir otro. 🙂

¿Por qué? Muy sencillo…

En mi otro artículo, hablo sobre los extractos de las plantas desde el punto de vista de la salud humana.

Pero hoy te voy a hablar de los extractos vegetales desde el punto de vista de su utilidad en el huerto o en el jardín. Captas la diferencia, ¿no?

Pues me dejo ya de rollos y voy directo al lío.

¿Qué son los extractos vegetales en la agricultura?

Los extractos vegetales son sustancias ecológicas obtenidas a partir de una planta que, tras un proceso de extracción, puede aportar los beneficios de sus principios activos a otra planta. Las propiedades de un extracto vegetal dependen de la planta, la parte que se utilice (flor, tallo o raíces), la técnica de extracción y el solvente empleado.

Sus funciones principales son:

  1. Proporcionar nutrientes.
  2. Prevenir la aparición de hongos y plagas.
  3. Combatir enfermedades de las plantas.

Pero escucha, esto es solo un RESUMEN muy resumido.

Más abajo te cuento todas sus funciones.

Té de humus de lombriz, con su característico color oscuro. Esta es una sustancia extremadamente nutritiva que tiende a utilizarse como abono foliar (es decir, directamente sobre las hojas de las plantas).

La cuestión es que con una misma planta puedes crear diferentes extractos vegetales. Todo depende de qué combinaciones de sus partes utilices.

Además, es vital que recuerdes que las plantas con las que fabricarás extractos vegetales son seres vivos, por lo que hay que tratarlas con respeto y cuidado.

¿Cuáles son los 6 beneficios potenciales de los extractos vegetales?

Aquí te va un dato curioso:

¿Sabías que los extractos vegetales poseen una MUCHO mayor concentración de principios activos que el propio vegetal?

¡Así es!

La realidad es que los extractos vegetales contienen de forma muy concentrada las sustancias más importantes de la planta, por lo que son capaces de aportar los siguientes beneficios:

1. Aumentar el desarrollo de las plantas

Gracias a su aporte de nutrientes, los extractos vegetales pueden estimular el crecimiento de las plantas. Si quieres tomarte en serio este tema y aprender de verdad, entonces te recomiendo leer mi guía completa sobre los 13 macro y micronutrientes de las plantas. El nitrógeno, fósforo y potasio importan, pero hay más.

2. Proteger contra microorganismos y enfermedades

Aumenta su respuesta inmunitaria y logra defenderla de ataques microbianos. Además, puede atrasar el tiempo de descomposición de los alimentos, así como su pérdida de color. Asimismo, con tan solo aplicar una dosis de un compuesto activo en particular a tu cosecha, muchas veces conseguirás disminuir el riesgo de enfermedades causadas por hongos.

3. Potenciar las propiedades de los alimentos

Si aumentas los valores de un compuesto activo en algún alimento, no solo estarás alargando su vida útil, sino que también estarás potenciando sus beneficios y efectividad al consumirlo.

4. Modificar los plazos de seguridad

Al utilizar fertilizantes o abonos sobre tus cultivos, debes esperar un plazo de seguridad para poder consumir sus frutos sin riesgos. Con los extractos vegetales, se pueden alterar los plazos de seguridad que normalmente habría que esperar.

5. Transformar los procesos de producción

Un ejemplo de esto son aquellos procesos de producción en los que se utilizan ingredientes de origen sintético, ya que se sustituyen por los extractos vegetales que son de origen natural.

6. Promover tu autosuficiencia

Y lo mejor de todo: ¡Son gratis!

Los tienes en tu propio jardín.

Emplear los extractos vegetales en tu vida te ayudará a ser más autosuficiente.

Con las pieles de plátanos y muchas otras plantas, incluso de tubérculos como la patata, puedes hacer infusiones que son muy ricas en nutrientes y otros elementos que las plantas necesitan.

Además, al almacenarlos de forma correcta pueden durarte varios años. Así los utilizas cuando tus plantas lo requieran o como medida preventiva ante posibles enfermedades.

Aunque esto último dependerá también del tipo de extracto vegetal que vayas a utilizar, ya que no todos tienen las mismas funciones.

Así que entonces, ¿qué tipos de extractos vegetales existen? En la siguiente sección te lo cuento.

¿Cuáles son los tipos de extractos vegetales?

Según su función, existen tres grandes categorías de los extractos vegetales:

1. Extractos vegetales para el control de plagas

Como insecticida puedes utilizar:

  1. Purín de ortiga
  2. Extracto de tanaceto
  3. Infusión de capuchina
  4. Apichi
  5. Infusión de ajo
  6. Extracto de hiedra
  7. Infusión de jengibre

Quiero hacer una pausa para comentar lo verdaderamente útil que es el apichi. Este es un insecticida natural relativamente poco conocido, y yo te animo a echar un ojo a mi guía sobre qué es el apichi y cómo hacerlo casero.

2. Extractos vegetales para abonar

Como bioestimulante puedes emplear:

  1. Purín de ortiga
  2. Té de humus de abono foliar
  3. Purín de algas
  4. Infusión de patata
  5. Purín de cola de caballo
  6. Infusión de plátano

El plátano va que ni pintado para conseguir hacer potasio casero, aunque como te puedes imaginar hay otros métodos, como las pieles de patata o las cenizas de madera.

3. Extractos vegetales para el control de hongos

Como fungicida puedes aplicar:

  1. Purín de cola de caballo
  2. Fungicida de ajo
  3. Infusión de capuchina
  4. Purín de ortiga
  5. Infusión de cola de caballo

Si quieres aprender más sobre estas sustancias, aprovecha y lee mi guía sobre fungicidas caseros para plantas. Ahí te cuento todo lo que tienes que saber.

Pero a ver, «fungicidas, infusiones, purín»… Sé que suena un poco complicado todo esto, pero en la siguiente sección te explico cómo hacer cada uno de ellos.

¡Es más fácil de lo que parece!

¿Cómo hacer extractos vegetales?

Existen DIVERSAS maneras de realizar los extractos vegetales.

Y si pongo diversas en mayúsculas no es porque me guste ser dramático (que también), sino porque de verdad quiero que entiendas que todo dependerá del método de extracción que se emplee.

Quizá ya lo sabías, o quizá no, pero las ortigas, que son las plantas pertenecientes al género Urtica, de la familia Urticaceae, tienen grandes propiedades como insecticidas y también como fertilizantes. De ahí que el purín de ortigas sea tan popular. Otra planta cuyas hojas se cosechan como abono es la consuelda rusa.

Además recomiendo que en todos los procesos de extracción, tengas especial cuidado con:

  1. El momento en el que aplicas los extractos: ya que puede ser demasiado tarde para intentar salvar a la planta de un ataque de plagas, como por ejemplos las típicas plagas de trips o de pulgones.
  2. La temperatura: Te recomiendo que los apliques cuando el clima esté en un rango entre 9°C y 29°C.
  3. Los envases e instrumentos: Que utilices en el procedimiento de extracción, dado que deben ser lo más limpios posible y del material específico para cada técnica.
  4. El agua que ocupes: Te recomiendo que utilices agua de lluvia siempre que puedas, ya que la del grifo puede tener una concentración de cal demasiado alta.

Ahora sí, paso a contarte ya los 5 principales métodos o tipos de extractos vegetales que puedes hacer.

Tipo 1 – Purín fermentado

Los pasos para hacer purín fermentado son los siguientes:

  1. Introduce las plantas en un recipiente que tenga capacidad suficiente. Es importante que no utilices ningún material metálico durante el proceso.
  2. Añade el agua que no contenga cloro.
  3. Cubre el envase con una tapa con varios agujeros pequeños para que pueda circular el aire, pero que no permita el paso de ningún insecto que pueda contaminar la mezcla.
  4. Recuerda remover la planta. Una vez al día durante 3 a 5 minutos será suficiente.
  5. Una vez que deje de fermentar, tu purín estará listo. Este proceso puede llevar de 2 a 3 semanas en completarse.
  6. Pásalo por un colador de plástico o por un filtro de tela y aplícalo diluido sobre tus plantas.

Tipo 2 – Infusiones

Si sueles beber té, este procedimiento te resultará familiar.

  1. Coloca agua en una olla y deja que hierva durante unos minutos.
  2. Introduce en la olla la planta que quieras utilizar. Puede estar fresca o seca, funciona bien con cualquier opción.
  3. Apaga la estufa y deja que reposen tapadas en el agua alrededor de un día.

Tipo 3 – Aceites esenciales

Para realizar este proceso de extracción, es necesario que tengas un alambique y un decantador.

  1. Coloca agua dentro del alambique junto con aquellas partes de la planta de las que quieras obtener el aceite esencial. Las cantidades van a depender de la capacidad de tu alambique, así como de las partes de la planta que dispongas.
  2. Utiliza hielo, agua fría o refrigerante para el proceso de condensación.
  3. Una vez que obtengas el hidrolato de tu alambique, debes separar el agua del aceite esencial por medio de un decantador. También puedes utilizar una pipeta para extraer el aceite de la superficie.

Generalmente, los aceites esenciales son un poco más complicados de hacer, así que este tipo de extractos vegetales tienden a comprarse ya hechos.

El anís estrellado es uno de los ejemplos de plantas medicinales muy poderosas, pero con las que hay que tener cuidado, porque aunque la especia típica es Illicium verum, resulta que hay una especie conocida como anís del Japón (Illicium anisatum), cuya comercialización está prohibida porque es neurotóxica.

Cuidadito porque muchas veces son tóxicos si los ingieres (estando solo indicados por vía tópica… es decir, en la piel).

Tipo 4 – Macerados

En resumen, los pasos para hacer un macerado son los siguientes:

  1. Coloca las plantas en agua durante 3 días.
  2. Ten precaución para que no fermenten.
  3. Finaliza pasando la mezcla por un filtro o colador.

Tipo 5 – Decocción

La decocción consiste en seguir los siguientes pasos:

  1. Coloca la planta en remojo durante un día entero.
  2. Hiérvela por 20 minutos con tapa.
  3. Luego deja que se enfríe y fíltrala.

Una vez obtenido el extracto, viene la pregunta más importante:

¿Cómo aplicarlo?

En esta última sección te lo dejo bien clarito.

¿Cómo aplicar extractos vegetales a tus plantas?

En el caso de que quieras emplear extractos vegetales para el control de plagas o como fungicida, te recomiendo que los uses pulverizados sobre la planta.

Recuerda hacerlo tanto en la parte delantera de las hojas, como detrás de ellas.

Por lo general, para que sea efectivo, se repite la aplicación cada 10 días o máximo 2 semanas.

Por otro lado, en el caso de que uses los extractos vegetales como abono o bioestimulantes, te recomiendo que lo hagas en forma de riego cada 2 semanas o una vez al mes.

Tan solo cuida de no excederte, pues puede ser perjudicial si los aplicas en exceso.

Esta preciosa flor naranja que ves es la caléndula, de la cual he escrito varias guías… por ejemplo, una sobre cómo plantar caléndula que resulta muy práctica. La razón por la que te menciono la caléndula es porque esta aromática tiene propiedades repelentes de insectos, como por ejemplo de nematodos.

¿Puedo hacerte una pregunta?

Ahora me gustaría a mí hacerte una pregunta a ti…

¿Te he ayudado con este artículo? Espero que sí, porque el tema de los nutrientes vegetales es sin duda importantísimo.

Como regalito de fin de artículo, aquí puedes descargar gratis mi ebook: 10 Errores a evitar en tu huerto o jardín.

Me esfuerzo mucho en hacer que estos artículos sean lo más útiles posible. Si te ha ayudado, por favor compártelo… porque así me ayudas a traer más personas a Gracias Naturaleza.

Un abrazo enorme y hasta la próxima,

-Mario Angulo

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