Plantar Lavanda en huerto o maceta: cuidados y riego (pasos)

Plantar y cosechar lavanda

A ver si adivino:

Te encanta la lavanda, y quieres plantar un poco.

¿He acertado? Espero que sí.

La lavanda (Lavandula officinalis) o espliego es una planta arbustiva aromática propia de la cuenca del Mediterráneo.

Es una planta perenne que alcanza 1,5 metros de altura.

Personalmente es una de mis hierbas aromáticas favoritas.

Sembrar Lavandula officinalis como hierba aromática para tu huerto
La lavanda es una de mis hierbas aromáticas favoritas e imagino que si tú estás aquí es porque también te gusta bastante. Te animo a sembrar lavanda (si te encuentras en la época de siembra ideal, de la que te hablo más abajo) y cuidar esta planta debidamente (es fácil porque es una hierba muy resistente).

Más que nada por sus pequeñas hojas de color azul grisáceo y su floración tan vistosa, con flores en forma de espiga de color entre azul y lila, y un aroma irresistible.

Así que no te haré perder más tiempo.

¡Vamos a plantar lavanda!

¿Cómo sembrar lavanda paso a paso?

Aquí te cuento como sembrar lavanda paso a paso.

  1. Prepara las semillas de lavanda y el recipiente donde sembrarlas.
  2. Prepara un sustrato, no hace falta que sea especialmente rico en nutrientes, sí que es necesario que sea suelto, aireado y con un muy buen drenaje.
  3. La noche anterior a la siembra riega el sustrato para humedecerlo.
  4. Coloca varias semillas separadas entre sí unos 3 centímetros.
  5. Cubre con tierra las semillas, 1 centímetro por encima.
  6. Mantén el recipiente en un lugar cálido, a una temperatura de alrededor de 20 grados.
  7. Riega cada día y mantén la plantación húmeda hasta que germinen.
  8. Importante: ¡Vigila que después de regar el sustrato no quede encharcado!
  9. Cuando las semillas hayan germinado, lo que ocurrirá de 15 a 40 días después, traslada el recipiente a un lugar donde las plántulas reciban luz solar directa aunque moderada.

Puedes sembrar en recipiente o maceta, o también directamente en el suelo. 🙂

Yo te recomiendo sembrar en maceta, y cuando la planta haya germinado y tenga varios juegos de hojas ya puedes proceder a trasplantarla a su lugar definitivo.

Pero vamos tampoco es obligatorio…

Puedes plantar lavanda en semilleros o maceta
Puedes sembrar lavanda en semilleros, en macetas para tu casa, o bien directamente en su sitio de tierra definitiva para tu huerta o jardín. En este sentido, plantar lavanda es algo que puede hacerse de muchas maneras diferentes y ninguna de ellas es necesariamente superior a las demás.

Y ya que nos ponemos, te voy a contar aquí abajo cómo trasplantar la lavanda que has sembrado y visto crecer.

No es difícil, pero tiene su truco.

Sigue estos pasos para trasplantar lavanda

Una vez tengas una pequeña plantita desarrollada, ya sea obtenida desde semilla o desde esqueje, la puedes trasplantar a su lugar definitivo.

Para conseguir un trasplante con éxito sigue los siguientes pasos:

  1. Prepara el terreno, retira malas hierbas y restos de raíces de plantaciones anteriores.
  2. Comprueba que esa zona drena bien cuando riegas o cuando llueve, si no es así no sigas, y busca otra zona.
  3. Si el terreno es demasiado pobre en nutrientes haz un primer abono antes de plantar.
  4. Cava un agujero de profundidad suficiente para que quepan las raíces de la planta.
  5. Coloca la planta vertical en el agujero, con cuidado de no dañar las raíces.
  6. Rellena con tierra por los lados con cuidado, le puedes añadir arena a la tierra.
  7. Riega después del trasplante para favorecer que las raíces arraiguen.
  8. Abona con los primeros riegos, después elimina el abono.

Y si te estás planteando cómo cultivar la lavanda a partir de esquejes, pues resulta que es bastante sencillito.

A continuación te cuento cómo se hace.

Cultivo de lavanda en tu huerto a partir de esquejes

Si ya tienes una planta de lavanda madura y la quieres reproducir, lo puedes hacer mediante esquejes.

La reproducción por esquejes de lavanda es la más común y resulta bastante efectiva. Estos son los pasos prácticos a seguir para reproducir o cultivar lavanda mediante esquejes:

  1. Corta un tallo de tu planta de lavanda, de 10 a 15 cm, usando un cuchillo bien afilado.
  2. Quita las hojas de la parte de abajo del tallo.
  3. Con el cuchillo haz un corte en la parte inferior del tallo.
  4. Ponles un poco de hormona de enraizamiento (opcional).
  5. Planta los esquejes en una maceta, con sustrato de buena calidad y bien drenado.
  6. Coloca la maceta en una zona soleada.
  7. Riega cada día para favorecer el enraizamiento, que la tierra quede húmeda pero no mojada.

Todo esto está muy bien.

Pero si no plantas tu lavanda en la época ideal, puede que todo tu esfuerzo sea en vano.

Así que si te estás preguntando «¿Y cuándo debería yo plantar lavanda?»… haces bien.

Época de siembra: ¿Cuándo plantar lavanda?

Las mejores épocas son otoño y primavera.

Si vives en una zona de temperaturas suaves planta en otoño, y así en la siguiente primavera disfrutarás de tus lavandas florecidas.

Si vives en una zona más fría y con heladas, mejor planta en primavera, después de las heladas…

¿Dónde plantar lavanda (tipo de suelo ideal)?

La lavanda se adapta muy bien a todos los lugares.

Es una planta resistente.

Puedes cultivarla en tu jardín, queda perfecta en los lados de un camino, haciendo borduras, etc.

La lavanda prefiere un suelo alcalino, y que sea arenoso para que drene bien.

También se adapta perfectamente a ser cultivada en maceta, así podrás disfrutar de su aroma en tu terraza o balcón. Huele super bien en mi opinión.

Profundidad necesaria para plantar lavanda en maceta

Es suficiente con una maceta de unos 30 centímetros de profundidad. En el caso de cultivo en maceta te aconsejo replantarla cada primavera para renovar la tierra.

Y por qué no, también la puedes cultivar en tu huerto, jardín y demás.

Distancia de siembra e insolación (es la lavanda de sol o sombra)

Si vas a plantar lavanda en terreno ten la precaución de dejar 50 centímetros entre plantas. Para crecer correctamente la lavanda necesita estar aireada y tener espacio alrededor.

Tampoco la plantes demasiado próxima a otras plantas de tu jardín.

Ni debajo de árboles que le puedan hacer sombra.

Sé que son varias cosas a mantener en mente y puede costar un poco, pero créeme que merece la pena cuidar tu lavanda como es debido.

Cuando la planta ya está consolidada necesita una buena luz solar, como mínimo 6 horas diarias.

Cuidados de lavanda: te hago un resumen práctico.

¿Es sencilla de cultivar?

Pues yo diría que sí.

La lavanda crece de forma silvestre en zonas medio rocosas. Con esto ya te haces idea de lo poco exigente que es.

La lavanda crece silvestre por ser tan resistente a la falta de riego
La lavanda es resistente, siendo una de las hierbas aromáticas que más crece silvestre en climas relativamente secos. Por eso es una de las plantas más fáciles de cuidar en cuanto a riego. De hecho uno de los problemas que podrías tener con la lavanda es regarla demasiado.

Solo tendrás que tener en cuenta los siguientes consejos para conseguir una buena floración cada verano.

  1. Insolación: La lavanda necesita estar en un lugar bien soleado, que le de como mínimo 6 horas de sol directo al día. No la plantes cerca de arboles que puedan hacerle sombra.
  2. Clima: Es una planta propia de climas templados, aún así es muy resistente. Soporta bien los fríos y las heladas. Necesita eso sí, un lugar bien ventilado y espacioso, porque no le gusta la humedad y necesita espacio para crecer.
  3. Sustrato: La lavanda necesita un sustrato alcalino para su correcto desarrollo, bastante suelto y arenoso para favorecer el drenaje. No necesita que sea rico en materia orgánica. Fundamental: elige un terreno con buen drenaje, la lavanda no soporta encharcamientos de agua.
  4. Riego: La lavanda necesita poco riego. Es más, el exceso de riego puede perjudicar gravemente a la planta. Es capaz de soportar periodos de sequía.
  5. Abonado: Atención… es recomendable NO abonar la lavanda. Si abonas favoreces el crecimiento de la parte verde y no la floración y además se puede perder el aroma de las flores.
  6. Poda: Te recomiendo podar lavanda una o dos veces al año (no confundir con cosechar las flores, no es lo mismo). Puedes hacerlo en primavera o en otoño, antes o después de la floración. Y que no sea muy agresiva, no conviene reducir la planta a menos de la mitad de su tamaño.

¿Cuándo regar la lavanda?

La lavanda es una planta rústica capaz de soportar largos periodos de sequía.

Así que necesita poco riego. 🙂

En los meses de crecimiento y floración necesita un riego moderado.

En estos meses la puedes regar una vez a la semana, comprobando antes que la tierra ya esté seca.

En los meses de invierno riega más esporádicamente, en los momentos centrales del día para que al anochecer ya no quede humedad en sus raíces.

Riega directamente sobre la tierra, no mojes las hojas ni las flores ya que se favorecería la aparición de hongos.

Asegúrate de que la tierra no quede encharcada ya que la lavanda no tolera encharcamientos en ninguna época del año y especialmente en invierno, las raíces desarrollan moho y se pudren.

Control de plagas y enfermedades

La lavanda es una planta fuerte y resistente.

Es otra de sus grandes virtudes, puesto que no suele verse afectada por plagas y enfermedades a diferencia de otras hierbas aromáticas muchísimo más sensibles.

Aún así, tampoco es que la lavanda sea invencible.

Puede aparecer el moho negro. Este puede deberse a una humedad elevada, o a que no ha recibido suficiente sol, o a estar un poco apretada con otras plantas.

Otro problema que puede tener es la pudrición o putrefacción de la raíz. Lo notarás porque las hojas se ponen amarillas y se marchitan.

Por eso quiero insistirte en lo importante que es un buen drenaje en el cultivo de lavanda, ya que no tolera el encharcamiento.

Algunos usos, propiedades y beneficios de lavanda

Debido a su caracterítico ároma la lavanda es componente principal de muchos perfumes y colonias.

También es usada en productos cosméticos, etc. Desde antiguo se usa la lavanda en el aseo e higiene personal.

Usos y propiedades de la lavanda como aceite y perfume
La lavanda se ha utilizado para la obtención de perfumes durante mucho, mucho tiempo. No es de extrañar porque sinceramente huele muy bien.

Se pueden secar las flores y meterlas en saquitos de tela, son unos estupendos y naturales ambientadores caseros.

Es algo parecido a secar laurel.

Por supuesto por sus bonitas flores tiene un uso ornamental.

¡Pero no acaban ahí sus usos!

Al igual que otras plantas aromáticas tiene numerosas propiedades que la hacen adecuada para tratar diversas afecciones de la salud.

Por fin, también es una buena aliada en el huerto o en el jardín. Por sus bonitas flores atrae a insectos polinizadores. Y también es un buen repelente de hormigas y otros insectos no deseados.

¿Cuál es el mejor momento para recolectar las flores?

Sin duda el verano es el mejor momento, ya que las lavandas han florecido y están en todo su esplendor.

¿Quieres conocer más preciosas flores de verano?

Pues mira mi lista con fotos de calidad sobre las flores de verano de pleno sol.

Cosecha de lavanda tras su cultivo
Las flores moradas o lilas de la lavanda son realmente bonitas y la cosecha de este cultivo resulta bastante satisfactoria.

Como ya te digo, a mi me encantan estas plantas.

La lavanda tiene un color (como bien indica su nombre) en mi opinión muy especial, desde luego es buena idea plantar lavanda en tu huerto si tú opinas igual. También puedes echar un ojo a esta lista completa que he escrito sobre todas las flores moradas.

Resumen por puntos sobre plantar lavanda en maceta para casa, huerto o jardín

Recuerda que para tener tus plantas de lavanda con una floración espectacular solo tienes que seguir estos sencillos consejos:

  1. Usa un sustrato alcalino, suelto y arenoso, y muy muy bien drenado.
  2. La lavanda le encanta estar a pleno sol, en un lugar aireado y espacioso.
  3. Es muy resistente, tolera bien el frio y las heladas.
  4. Necesita poco riego, siempre comprobando que ya esté seca, y directamente en la tierra sin mojar hojas y flores. Evita los encharcamientos.
  5. No es necesario que abones, las flores tendrían menos aroma.
  6. Poda una vez al año, para que vuelva a crecer y florecer con vigor.

En definitiva, existen muchos tipos de lavanda diferentes, como la española, inglesa, francesa y demás. Con la lavanda aciertas si le das mucho sol y poca agua.

Y aquí acaba esta guía sobre hierbas aromáticas.

Espero que te haya gustado y ayudado.

Ahora me gustaría pedirte un favor.

Si este artículo sobre hierbas te ha parecido interesante, te agradeceré mucho que lo compartas con tus conocidos, porque así me ayudas a seguir adelante con este blog. ¡Muchas gracias!

Un abrazo enorme y hasta la próxima,

-Mario Angulo

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